sábado, 20 de julio de 2013

Hazañas por tierras rumanas: Satán y el Inglés.



Cuando estaba en Rumanía, el penúltimo día que salí por la noche, conocí a un inglés. La forma en la que le conocí fue muy, pero que muy rara. Estaba yo en el baño de un pub, lavándome las manos, cuando de repente salió del baño de las tías un hombre de unos 40 años aparentemente. Me giré y se paró, se me quedó un rato mirando y me dijo en inglés:

- Tío, pensaba que eras una tía con todo ese pelo.

Yo me limité a reír, dado que no parecía que lo dijera a modo de burla. Me volvió a dirigir la palabra diciéndome:

- Joder, tú pelo es... es increíble, jamás había visto a un tío con ese pelo
- ¡Gracias, gracias!
- Bueno, yo soy Kevin, encantado - me dijo irguiendo el brazo.
- Liviu, ¡un placer! - le contesté y le estreché la mano.

Después de unos 10 minutos, Kevin se acercó a la mesa en la que estabamos un grupo de gente que acababa de conocer y yo, preguntando por si se podían sentar con nosotros. Les dijimos que sí, que no pasaba nada. Se sentaron en la mesa. Se presentó a si mismo y luego presentó a su amigo. Se llamaba Satán. Satán era un tío de metro ochenta, pelo negro, liso y los dos lados rapados. Tenía muchos tatuajes por aquí y por allá, sin llegar a cubrirle por completo la piel. Satán era rumano. Tras estrecharnos la mano, Satán, no paraba de preguntarme que dónde dormiría esa noche. También decía que no me permitiría dormir solo y mientras lo decía se mordía el meñique mientras me guiñaba el ojo. Muy gay todo, pero menos mal que era pura coña. El inglés miraba a todas las chicas y les decía:

- Chicas, mirad su pelo, es magnífico, deberíais tener envidia.

Todas las chicas me miraban y asentían.

Al llegar la hora de irme, me invitaron a irme con ellos de fiesta, y bueno, como no me quedaba mucho más por Rumanía acepté... como lo haría un buen gentleman. El inglés nada más subirnos a un taxi, sacó dinero de la cartera y nos dio a cada uno como 30 pavos, diciendo que era por si pasaba algo, para que tuviéramos con qué volver. Él se quería ir de marcha, a clubs con ''muchas chicas guapas rumanas''.

Llegamos a la zona de la playa, llena de discotecas, pubs y más mierdas por el estilo. Os tengo que decir que Rumanía está lleno de gitanos que buscan problemas, lo de aquí es mentira comparado con lo que hay ahí. Estábamos camino de un pub llamado ''Heaven's Hell'' cuando un gitano se tropezó con Satán haciendo que se le cayera toda la cerveza encima de la novia del puto gitano. Satán, la verdad es que era un tío que imponía bastante, tenía cara de malo y al apretar los dientes se le marcaba mucho la mandíbula, aparte de que tenía un punto blanco en el ojo izquierdo.

El gitano empezó a insultarle, llamándole de todo. Satán no articulaba palabra, simplemente miraba al gitano con cara de mala hostia. Yo estaba pensando: ''Ya verás colega... a éste se le va la pinza y le arranca la yugular o algo.''
Como de la nada aparecieron otros 10 putos gitanos o así y se pusieron en fila delante nuestra. El inglés no paraba de insultar y gritar ''FUCKING GYPSIES!''

La escena era preciosa : yo riéndome del puto inglés borracho gritando eso, los gitanos mirándome mal porque creían que me reía de ellos y Satán con los ojos más abiertos de lo normal y los puños cerrados.

Hasta que el puto Satán sacó de los pantalones una navaja como la del mismismo Rambo, solo que con tribales en la empuñadura y en el filo. Ahí se acabaron las putas risas, los insultos de los gitanos y todo. La tensión se palpaba en el aire. Yo estaba pensando ''ya verás, hoy se verterá sangre''.

Los gitanos, con cara de ''Me cago en mi puta vida'', se empezaron a ir. Solo se quedó la gitana gritando: ''¡¡Pero no os vayáis joder, que me ha tirado la bebida encima!!''. Los gitanos estaban corriendo ya. El puto Satán, con una sonrisa diabólica en la cara, casi enfermiza, empezó a acercarse a la gitana, la cual se dio la vuelta y se fue con paso acelerado.

Kevin, dijo que se había quedado con ganas de dar un puñetazo a un ''fuckin' gypsy''.
Satán dijo que se había quedado con ganas de rajar a alguien.
Yo simplemente me limitaba a reír de la situación.

Luego fuimos a montar en unos coches de choque, todo a cargo del bolsillo del inglés. En los coches el inglés no paraba de gritar ''THIS NIGHT IS TOTALLY ROCK N FUCKING ROLL'' (Ésta noche es completamente Rock n Roll)
''SO WE HAVE A GUY FROM THE 80's, AND WE HAVE THIS.... WELL WE HAVE SATAN AND THEN IT'S ME, I GET ALL THE FUCKING CHICKS.'' (Así que tenemos a un tío de los 80's, y también tenemos a... bueno, tenemos a Satán, y luego estoy yo, que me llevo a todas las chicas!) Esas fueron las palabras del inglés. Al bajarnos de los coches de choque iba diciendo a todas las tías que encontraba por la calle que mirarán mi pelo, que era la polla. El inglés tenía 46 tacos, estaba casado con una china que nos dijo que la chupaba muy bien y tenía un hijo de mi edad con la china, y ahí estaba, de fiesta en Rumanía conmigo.

Fuimos a ''Heaven's Hell'' donde ponían dubstep. Había 2 grupos de gitanos bebiendo dentro. Los 3 pedimos una cerveza y nos pusimos a bailar. Nos movíamos como nos apetecía y como nos salía, pero parecía que sabíamos y todo. Entre el headbanging en los momentos intensos y Kevin moviendo su cuerpo de cuarentañero con tripa cervecera... aquello era una escena más que digna de ver. Uno de los dos grupos, que eran gitanos todos, se acercaron y nos preguntaron que si podíamos enseñarles a bailar ese tipo de música, que lo estábamos haciendo genial y que les gustaría aprender. Al menos estos gitanos no buscaban bulla. Dicho y hecho, capté la atención de todos y les dije que repitieran conmigo estos sencillos pasos:


Ver a unos 8 gitanos flacuchos bailando como el puto Dimitri porque tú se lo habías dicho hacia que mis ojos se llenarán de lágrimas de orgullo. Mientras ellos me miraban bailando y me preguntaban gesticulando que si lo hacían bien yo les contestaba: ''Sí, sí, cojonudo, habéis nacido para esto''.

Nos fuimos, porque eso estaba más muerto que Anna Frank.

Llegamos a un club llamado ''Coyote Ugly'', ponían música electrónica, remixes de canciones de rock y pollas así, no estaba mal, había buen ambiente. Pusieron incluso ''Make it bun dem'' y algo más de dubstep, hasta que nos pusieron esto:





Ahí se acabó la fiesta para nosotros. Satán me miraba con cara de ''Te suplico que me mates por favor.'' Al inglés. como le sudaba la polla todo, seguía bailando, aferrándose a las titis que pasaban por su lado. Los seguratas nos llevaban atrayendo la atención, para que controláramos al inglés, desde que pedimos la primera cerveza. Parecíamos sus putos padres, íbamos al baño por turnos para no dejarle solo.

Creo que esa noche bebí 4 litros de cerveza, todo pagado por el inglés, cómo no. No es que me aprovechara de él ni nada, de hecho quería pagarme yo lo mio, pero me dijo explicitamente: ''KEEP YOUR MONEY IN YOUR POCKET LITTLE BOY, TONIGHT I'M THE MONEY MASTER!!!'' (Manten tu dinero en tu bolsillo chico, esta noche soy el maestro del dinero) y se empezó a reír endiabladamente.

Pues ahí estábamos, en el Coyote Ugly, el inglés me mandó a la barra a comprar más cerveza, no tenía suficiente aún. Dicho y hecho, fui a por cerveza. Las que bailaban encima de la barra, empezaron a hacer headbanging, ya que me llevaban un rato viendo. Al coger las cerveza vinieron como 5 y empezaron a agitarme el pelo con las manos, y yo ¿WUT? Cómo no, al estar en una situación que reunían factores como chicas y mi pelo, el inglés apareció para decir que era la polla mi pelo y que deberían olerlo. Espantó a las pobres chicas. Me dijo que lo sentía y pidió tres chupitos de Vodka para recompensarme. De esto saqué una importante lección que la vida te da en momentos así: Si te quedas sin mujeres, siempre te quedará el alcohol.

La gente de ese club era un muermo, tíos de 20 a 30 años con la cerveza en mano mirando como dos melenudos hacían headbanging, sin moverse una mierda. Solo las tías se atrevían a bailar. Y claro está, nuestro buen amigo el inglés.

Nos echaron del Coyote Ugly porque al inglés se le cayó una cerveza al suelo. El problema era que el inglés no quería irse hasta acabar las cervezas que quedaban, así que nos las llevamos. Pero él insistía en que quería acabarse las cerveza ahí, en el club. Vinieron 5 tíos como armarios para echarnos, y nosotros en plan:''Eh, tranquilitos, sin empujar tsk''. Menos mal que Satán no sacó la puta navaja. Debía de ser que a la navaja solo le gustaba el sabor de la sangre de gitano o algo. Putas navajas racistas.

Subimos a un taxi, porque el inglés quería drogas, lo que fuera, dijo que él invitaba, pero que le apetecía María. También me dio consejos sobre las drogas: ''Toma las que pueda mientras sea joven, pero con moderación''. También dijo que las setas eran una pasada, que todo el mundo en su vida debería probarlas alguna vez. Pero eso sí, nunca, nunca, nunca pincharme en vena, dijo que eso no molaba, que daba asco. Así que ves al inglés preguntándole al taxista:

- ¿Tú eres taxista no? - Sí - Así que conoces casi todo en esta ciudad, ¿no? - Más o menos... - ¡PUES DINOS DONDE CONSEGUIR PUTAS DROGAS!

El taxista dijo que no sabía de eso, así que el inglés hizo parar el coche, le pagó y fue de coche en coche preguntando donde pillar algo, lo que fuera. Hasta que nos encontramos con un calvo de 30 años, el cual dijo que él conocía. Nos fuimos al sitio que nos dijo, nos trajeron la María. No olía una mierda. Satán, que era gran catador de Marihuana, dijo que le cortaría las bolas al camello si le volvía a ver. Fumamos el porro en paz, junto con el taxista, que también le daba algunas caladas. Al parecer, a Satán, el porro le excitó. Y estando así se quería ir de putas. Hasta preguntó al taxista que si sabía de algún sitio, algún apartamento o alguna chica. El taxista asintió y dijo que nos llevaría él a un sitio donde hay 2 chicas suyas ahí, vamos que era chuloputas también, ese sí que daba el perfil con la descripción de los taxistas de Kevin. Nos llevó al sitio del que nos había hablado, nos bajamos del coche, llamamos a la puerta, nada. En total fuimos como a 3 apartamentos de putas, y nada, o estaban ocupadas o dormidas. Hasta fuimos a un polígono, y nada. Ese día todas las putas se pusieron de acuerdo para no salir o algo. Satán estaba que se subía por las paredes. Así que se hizo otro porro. Entonces nos fumamos el otro porro mientras nos quedamos de ''tranquis'' charlando acerca de nuestra vida. Resulta que Kevin era capitán de barco, y que Satán era el suboficial, Kevin cobraba como 5000 napos al mes o más, tenía 46 años. Satán era huerfáno, así que en cuanto cumplió la mayoría de edad empezó a currar y a ganarse la vida, haciendo más tarde un curso de marinero y yéndose a la aventura en mar abierto.

Me llevaron a casa y poco más, Satán me dio su número, por si coincidíamos por Rumanía alguna que otra vez.








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