Pues bien, iban por un bulevar camino del punto donde habían quedado, andando tranquilamente mientras hablaban de sus cosas. Cuando iban por la mitad de dicho bulevar se encontraron a unos metros a tres marroquíes hablando en su idioma, mientras miraban a nuestros protagonistas, riendo. Les miraron fijamente, hasta que, cuando estaban a escasos centímetros de ellos, Pache interrumpió su charla de moros con un eructo enorme, que hizo que todos se callaran. Solo se escuchó un: "Vaya, que tos más tonta" que salía de la boca de Pache. Tras unos segundos los moros continuaron su charla con un tono más de sorpresa.

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