sábado, 13 de agosto de 2011

Cuesta abajo



Lo que os voy a ilustrar a continuación tuvo lugar en Madrid, más preciso en la Casa de Campo donde se celebra la expo manga. Estaban Pache y Liviu, sentados en un banco, viendo a la gente pasar y correr -que por cierto, no paraban de correr, y no, no corrían como personas normales, parecían o bien zombies o bien parecía que no sabían correr- bien, tras estar un rato medio tumbados en aquel confortable banco, a la intemperie, observando atentamente a la gente que al pasar aceleraba el paso, nerviosos, bajo nuestra atenta mirada, Liviu decidió que ya era hora de ponerse los patines y probar las nuevas ruedas que había ganado días antes en una competición de rollers en la cuál había participado.
  Se puso los patines y sin más dilación se lanzó al mar de asfalto que le rodeaba, a los 10 minutos empezó a notar como que había un bache en la rueda, se la miró y descubrió que la rueda estaba casi partida en dos. Volvió al banco para quitarse los patines, ya que todas las ruedas ibas siguiendo el mismo camino que la rota. Pache le propuso que quitará los rodamientos y tirara la rueda cuesta abajo, a ver hasta donde llegabas. Sin pensárselo lo más mínimo empezó quitandole la rueda al patín y los rodamientos, se levanto del banco y tiró la rueda cuesta abajo. Para su sorpresa la rueda empezó a coger velocidad y a botar, cambiando constantemente de trayectoria, hasta alcanzar su meta, que fue la cara de un tío que estaba sentado en el suelo. Liviu al verlo se volvió al banco y se sentó, como si nada hubiera pasado. Los amigos del herido se reían descontroladamente y Pache miraba hacía delante riéndose disimuladamente, ya que el afectado inspeccionaba con una mirada lasciva a todo aquel en un radio de 40-50m.

0 comentarios:

Publicar un comentario

¡A comentar!

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...