Estaban, el mismo día de la entrada anterior, Liviu y Pache, que seguían con su partida de billar. Le tocaba a Pache, pero su bola se encontraba rodeada de otra. Estaba concentrado calculando el ángulo de tiro y se estaba preparando para golpear, cuando tocó con la mano otra bola, moviendola, quería hacer como si nada hubiese pasado, esperando a que Liviu no lo hubiese visto, pero le vio, y le dijo:
- Eh, eso es falta!
A lo que Pache contestó muy serio:
- ¿Sí? Pues me cago en tu puta madre, así te lo digo. -tras decir esto se apartó de la mesa y se apoyó en otra que no había nadie y dijo muy serio: te toca.
Liviu ya no podía con su alma.

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